¿Qué tienen en común internet, las neuronas y las empresas creativas?

¿Cuál es el fin de las empresas? Es una pregunta que suele tener, en inicio, una respuesta automática: “para generar dinero” o en el mejor de los casos “para generar empleo”.

Si nos fijamos en la misión y visión de la mayoría de las empresas, tanto multinacionales como pymes, que responden a una estructura de organización tradicional, se destacan aspiraciones como “convertirnos en líderes del mercado”, “referentes”, “ser innovadores”. Parecen, en su mayoría, más preocupadas por el “ser” y el “tener” que por el “qué aportar”. Olvidan estas empresas que ser líderes no significa tener más cuota de mercado sino que tus colaboradores, clientes, competencia…quieran ser igual a ti…INSPIRAR.

Sin embargo hay otro tipo de empresas no tradicionales, y que además generar muchos beneficios económicos, cuya misión y visión va más allá de ser líderes del mercado. Por ejemplo: Intel “Superar los límites de la innovación para hacer que la vida de las personas sea más excitante, más satisfactoria y más fácil”; Danone “Brindar salud a través de alimentos y bebidas al mayor número de personas”; o Virgin Group “Traer excitación a las industrias aburridas”.

La diferencia entre estas empresas va más allá de una concepción diferente en su misión y visión. Estas empresas han entendido y replicado las estructuras del universo, las estructuras que mueven el mundo hoy. Al igual que la estructura de las neuronas o los nodos de internet, la nueva Sociedad Red, tal y como afirmaba Castell está construida por redes de información que procesan, almacenan y transmiten información sin restricciones de distancia, tiempo ni volumen. La Sociedad Red nace de una revolución tecnológica basada en la información y el conocimiento y genera una nueva economía; informacional, de forma que la generación y transformación de la información son determinantes en la productividad del sistema; global, es decir, opera a nivel planetario; y una nueva economía que da lugar a la empresa-red, una organización económica con alta flexibilidad y operatividad, de configuración variable y que funciona como una red y donde lo importante es la interconexión de los distintos nodos.

Estas empresas creativas cuentan con estrategias de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) que en primer lugar identifican a sus grupos de interés (accionistas, proveedores, trabajadores, gobierno, sociedad) y, en segundo lugar, se preguntan sobre qué pueden aportar a cada uno de estos grupos y cómo lo pueden hacer. Esta es la esencia de la Responsabilidad Social Corporativa. Una forma distinta de entender la empresa centrada en valores para generar valor. Un sistema de gestión integral que comprende todas las áreas funcionales de la empresa. Una respuesta eficaz a las nuevas demandas del entorno.

Y aplicar una estrategia de RSC pasa por atender tanto a los requisitos internos de potenciar los recursos humanos y evaluar la actuación responsable de sus proveedores, como de los impactos medioambientales y comunitarios de la empresa, la organización del trabajo, la igualdad de oportunidades, la integración social y, por supuesto, del buen gobierno coorporativo. Todo ello debe hacerse compatible con una cuenta de resultados saneada.La adopción de criterios de Responsabilidad Social contribuye a consolidar empresas mejores no sólo en términos sociales, empresas más útiles para la sociedad, sino también empresas mejores en términos puramente económicos, empresas de más calidad, más eficientes, más competitivas. Promover la RSC obtendrá como recompensa que las empresas sean más transparentes, más dialogantes, y que en el trabajo en común con esos grupos de interés se logre trabajar más eficientemente, conseguir que los productos y servicios sean de mayor calidad, y sobre todo que se fortalezca tremendamente el papel de la empresa con estos grupos de interés y con la sociedad.

Somos un ecosistema totalmente interconectado donde la única forma de crecer sosteniblemente es construyendo valor para todos los grupos de interés.

¿Qué tienen en común internet, las neuronas y las empresas creativas?

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